El
combustible es de gas propano, con dos depósitos
comunes enterrados en vaso de hormigón
armado y provistos de su correspondiente boca
de carga. De estos depósitos comunes, sale
una canalización para alimentar las calderas
de cada vivienda.
Toda la red discurre por la urbanización
bajo tubo de cobre, según las directrices
de la empresa suministradora Repsol-Gas.
La instalación interior de cada vivienda
está realizada en cobre mediante circuito
bitubular con retorno invertido a cajas de colectores,
utilizando radiadores de acero esmaltado. |